Cómo gestionar la salud mental en el futuro del trabajo

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El estrés, la ansiedad y el agotamiento se están convirtiendo en los mayores problemas de salud en el trabajo. Estudios globales de Mercer y Gallup nos alertan sobre las altas cifras de personas que manifiestan sentirse ansiosos, desconectados y abrumados en sus trabajos y en sus vidas. Una reciente investigación de LifeWorks muestra que los gerentes en varios continentes ahora tienen puntajes de salud mental más bajos que los colaboradores, lo que indica cuán difícil ha sido asumir los retos para los líderes. 

No es que de repente nos agotamos, este impacto en la salud mental se ha venido gestando hace décadas y nosotros en Mente Sana llevamos 14 años viendo cómo existe un diferencial cuantificable entre los resultados de las compañías que apuestan por la salud mental y emocional versus las que quieren ser «empresas felices», es mucho más fácil pintarnos caritas de colores y escribir frases bonitas en las paredes, que trabajar para desarrollar el capital psicológico de las personas.  La incertidumbre de la pandemia, los cambios políticos y los temas económicos globales han impactado a la totalidad del planeta, convirtiendo la fortaleza mental en la única ventaja competitiva sostenible. 

Los líderes de las compañías no podemos seguir viendo a la salud mental como un tema de beneficios, sino como una estrategia para fidelizar el talento, crecer, innovar y adaptarnos al cambio. ¿qué pasaría si en lugar de pensar en la salud mental como un problema, la viéramos como un proyecto? Si no centramos los esfuerzos en arreglar lo que está mal (estrés tóxico, ansiedad, insomnio), sino en ser un espacio en el cual las personas puedan crecer, desarrollar los talentos y prosperar juntas, suena bastante atractivo y lo mejor es que en la actualidad es posible de lograr. 

¿Qué acciones podemos tomar para diseñar lugares de trabajo emocionalmente saludables? 

Debemos revisar dos elementos diferentes pero complementarios respecto a la salud mental en el trabajo, la persona (capital psicológico) y la organización (capital social). 

Como seres humanos tenemos miedos, aspiraciones, creencias y necesidades (materiales y emocionales) como decía Maslow al sentirnos seguros aspiramos a tener un propósito y desarrollarnos en otras esferas más elevadas. Por el contrario, cuando se incrementa la incertidumbre, activamos el sistema de lucha y huida paralizándonos o queriendo salir del lugar donde nos encontramos, ya sea física o mentalmente.  

Contar con personas emocionalmente saludables hace que podamos apuntar a ser más creativos, adaptativos ante el cambio, tener alto rendimiento y consolidar equipos productivos, algunas de las competencias que nos ha dicho el Foro Económico Mundial marcaran una diferencia en el corto plazo, pero muchas veces cuando nos consultan de las compañías vemos un desconocimiento en la implementación de programas y estrategias que no estén necesariamente vinculados con la  parte clínica de la salud mental, sino que tengan un enfoque más estratégico  y transversal. 

Capacitar a las personas con estrategias para gestionar su estrés diario, asumir la incertidumbre y manejar los desafíos inevitables que afectan su salud mental requiere de invertir dinero, tiempo y energía. Pero la evidencia muestra que el costo de no apoyar el bienestar psicológico de los colaboradores suele ser mucho mayor. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la depresión y la ansiedad por sí solas le cuestan a la economía mundial más de un billón de dólares cada año en reducción de la productividad.   

Si eres líder de una compañía los datos son bastantes concluyentes: incorporar la salud mental dentro de la estrategia de la empresa es imprescindible.  

Ahora hablemos de la organización, como ya habíamos visto, muchos líderes se sienten estresados, abrumados y responsables de los resultados de la compañía. Pero antes de que le envíes este artículo a tu compañero de talento humano, quiero sugerirte que pienses en algo, según estudios de Deloitte el ROI en salud mental es de 8 dólares por cada dólar invertido en el desarrollo del capital psicológico y el bienestar emocional de las personas, así que si lo consideras como parte de la estrategia. Si el equipo de líderes, incorpora la salud mental dentro de las prioridades, es probable que mejoren tus resultados económicos, tengas un mejor clima laboral y puedas fidelizar a tus colaboradores estrella con algo superior al dinero, la satisfacción. 

Y aunque las cifras anteriores son muy atractivas revisemos un poco más. ¿Cuáles son los beneficios de invertir en salud mental para tus colaboradores? 

  • Aumentar la retención de las personas sobresalientes: Un estudio realizado por Forrester y Modern Health mostró que 3 de cada 4 personas indicaron que sería más probable que permanecieran en una empresa que ofreciera recursos de salud mental de calidad. Invertir en programas que ayuden a los colaboradores a manejar la salud mental demuestra que te importan. Además, podrán acceder a recursos de salud mental al alcance de la mano para lidiar con situaciones como el agotamiento o los problemas personales que puedan afectar su rendimiento. Los colaboradores se sentirán apoyados y valorados, lo cual puede ahorrar el tiempo, la energía y los recursos necesarios para reemplazarlos. 
  • Aumento de la productividad consciente: Proporcionar a las personas las herramientas y recursos para enfrentar los desafíos personales y profesionales que se les presentan, los hace sentir valorados. Ayudándoles a ser más saludables, estar más tranquilos y ser resistentes ante la adversidad con lo cual la productividad aumentará.  
  • Lugar de trabajo aspiracional: Al invertir en la salud mental y el bienestar de los colaboradores, construye una cultura positiva en el lugar de trabajo. Proporciona un espacio seguro para que las personas pidan ayuda sin miedo a ser juzgados o recriminados. También les da a los colaboradores las herramientas para tener mayor fortaleza emocional para superar los desafíos que enfrentan, enfocándose en su trabajo y rindiendo lo mejor que puedan. 
  • Fortalecer la reputación de la compañía: Ofrecer beneficios de salud mental y bienestar demuestra que está comprometido con el bienestar y el desarrollo personal y profesional de sus colaboradores. Las personas generan percepciones positivas frente a su empleador. Esta reputación puede ayudar a ver la compañía como una opción atractiva para los profesionales talentosos que estén buscando un cambio en su trabajo. Los programas de bienestar también generan confianza en los consumidores. Los clientes basan cada vez más sus decisiones de compra en la ética de su negocio. No solo en términos de minimizar el impacto ambiental o la diversidad y la inclusión, sino también en qué tan bien trata a sus colaboradores. 
  • Satisfacción de aportar al cuidado de las personas con las que trabajamos: promover este tipo de iniciativas es muy satisfactorio al aportar al cuidado y el bienestar de las personas dentro de la empresa ya que podemos ver cómo se sienten cada vez mejor. 
  • Generar relaciones positivas: tener una buena salud mental, afecta tanto la forma como nos vemos a nosotros mismos y cómo interactuamos con las personas que nos rodean. Las personas con buena salud mental y emocional tienden a sentirse bien consigo mismos y tienen interacciones más positivas con los demás. Actúan de una manera más adaptativa ante los cambios y se recuperan más rápido de los errores, capacidades que pueden conducir a un mejor trabajo en equipo, innovación y creatividad. 

Tres Acciones clave para mejorar la salud mental de las personas en el trabajo 

Entrena a tus líderes en primeros auxilios psicológicos y bienestar emocional: Investigaciones recientes demuestran que los líderes con incluso tres horas de  sensibilización sobre la salud mental generan mejores actitudes sobre los temas emocionales y una mayor motivación para promover una cultura psicológicamente saludable. Desarrollar habilidades y conocimientos sobre salud mental son importantes tanto para la autogestion de sus retos individuales, como para acompañar a las personas que lideran de una manera más efectiva. Los lideres como movilizadores de la cultura son una de las mejores vías para apoyar la salud mental de los colaboradores. Están interactuando constantemente con sus equipos, lo que significa que están lo suficientemente cerca como para ver signos y síntomas de alerta de estrés, ansiedad o detectar factores de riesgo que alteren la salud mental. 

Así como el RCP le permite a las personas a ayudar a alguien que sufre un ataque al corazón, los primeros auxilios emocionales pueden empoderar a los lideres y supervisores para ayudar a alguien que experimenta un desafío o una crisis de salud mental en el trabajo. Los primeros auxilios emocionales son una capacitación basada en la evidencia que se estructura con base en un protocolo que cualquier persona puede seguir para saber cómo identificar, comprender y responder a los signos de alteraciones  o crisis de salud mental mientras la persona es abordada por un profesional idóneo. 

Capacita a tus colaboradores en manejo del estrés: todos sentimos estrés, pero no todos lo padecemos, la diferencia radica en las habilidades que tenemos para gestionarlo. No solo se trata de hacer una «charla sobre el estrés» más bien debemos pensar en entrenamientos que ayudan a las personas a desarrollar las habilidades necesarias para identificar el tipo de estrés que están viviendo, en qué nivel están y las herramientas que deben aplicar para recuperarse de el. Cuando hacemos intervenciones basadas en la evidencia logramos tener la medición del pre y post con lo cual garantizamos la efectividad de las inversiones que hagamos en pro de la salud mental de las personas. Nosotros en Mente Sana somos muy amigos de medir, no solo para evidenciar el resultado sino para que la personas puedan ver sus logros y sentir que tienen la capacidad de transformar sus realidades. 

Conforma una brigada de salud mental: así como se requiere de un grupo de soporte ante las calamidades físicas, tener un equipo que promueva la salud mental ayuda a convertir los temas emocionales en conversaciones normales dentro del mundo laboral, no solo para hablar acerca de las enfermedades, sino para promover prácticas que nos permitan mejorar el capital psicológico en los diferentes niveles de la organización. 

 Estamos dando los primeros pasos para entender el fuerte impacto que tiene la salud mental en la vida laboral y la única forma de aprender cómo hacerlo bien, es comenzando a avanzar de menos a más, adaptando las técnicas a la cultura de nuestras empresas y revisando cuales se adaptan mejor o deben ser reemplazadas, nosotros desde www.mentesana.co queremos seguir aportándoles herramientas aplicables y efectivas, por eso nos gustaría que nos dejen en comentarios cuál de los siguientes temas quieren que desarrollemos. 

  • Cómo abordar el tema de salud mental sin sobrepasarse 
  • 3 formas de reducir el estigma de la salud mental en el trabajo 
  • Qué acciones tomar para liderar una persona ansiosa 
  • Procrastinación y alteraciones emocionales 
  • Salud mental y alto rendimiento 

Saludos y recuerda comentar y compartir para poder ayudar a muchas más personas.

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